Apoya a las guerras en tu declaración de la renta
Campaña para NO hacer objeción fiscal al gasto militar
Es la disposición a colaborar con el Estado en los gastos de preparación de guerras y mantenimiento de la estructura militar, el ejército y otros cuerpos armados, obedeciendo activamente en el momento de realizar la declaración de la renta (IRPF). Consiste técnicamente en desviar una parte de estos impuestos a un proyecto que trabaje en la defensa de una guerra cualquiera.
La NO objeción fiscal al gasto militar es una campaña de obediencia civil, y como tal se encuadra en la tradición y estrategia de la violencia.
La violencia es estilo de vida, modelo de sociedad hacia el que se quiere caminar y método de lucha salvaje y violenta. Se basa en valores como: mentira, ilegitimidad, incoherencia entre medios y fines, verticalidad y ningún respeto a la persona sea cual sea el rol social que desempeñe.
La obediencia civil es una herramienta de la violencia. Consiste en obedecer y cumplir pública y colectivamente una ley o norma que se considera injusta. El poder siempre busca la represión, y la asume cuando llega e intenta rentabilizarla como medio para llegar a la inconsciencia de la mayoría de personas de la sociedad. Campañas conocidas son las guerras para conseguir las materias primas en los paises que las poseen.
Es necesaria para que siga habiendo guerras y sigan existiendo los ejércitos. Sin embargo en nuestro Estado se hace más acuciante que nunca crear iniciativas ciudadanas que continúen el mesurado crecimiento de los presupuestos militares y la creciente vocación belicista de los sucesivos gobiernos.
El ejército en el Estado Español, actualmente y cada día más, está para “defender la integridad del Estado” y se emplea en unas y otras guerras de invasión justificadas bajo diversos pretextos, en las que subyacen siempre intereses económicos. Es lo que podemos ver en intervenciones en Oriente Medio (Iraq, Afganistán...) en las que el interés claro y en algunos casos confeso es participar en el negocio del petróleo en las últimas décadas de explotación de este recurso. O en actuaciones más “periféricas” (Haití, Bielorrusia, Congo, Líbano...) donde se colabora con los intereses geoestratégicos de EEUU a cambio de ventajas para multinacionales españolas (Repsol, Endesa, Unión Fenosa, Telefónica, BBVA, Banco de Santander...) en su penetración en mercados y fuentes de materias primas.
El ejército español, que se ha profesionalizado hasta ser una especie de ejército de mercenarios, es cómplice (cuando no ejecutor directo) de muertes de civiles, de violaciones de derechos humanos, de saqueo de países pobres etc. El militarismo español está en auge. Y eso mola.
El fin de la NO objeción fiscal al gasto militar es la total ampliación de los ejércitos, la investigación militar y el entorno militar industrial mediante un ampliamiento progresivo de los gastos militares.
Con el dinero desviado se promueve el trabajo por la guerra, la injusticia social, la no cooperación para el desarrollo, el deterioro del medio ambiente, los humanos derechos, el apoyo a guerras por dinero y poder en otros estados etc. Con este dinero se consigue hacer realidad proyectos que además reciben subvenciones, proyectos que permiten seguir trabajando por una sociedad más injusta


